Ciudad de México.— Integrantes del equipo femenino Oceánida, el primer grupo mexicano y latinoamericano en cruzar el Océano Atlántico remando, compartieron los detalles de su travesía y las motivaciones detrás de esta hazaña durante una conversación organizada por el despacho Santamarina y Steta.
En el encuentro participaron Ana Lucía Valencia, Andrea Gutiérrez, Eugenia Méndez y Lucila Moriel, quienes relataron la experiencia que las llevó a completar uno de los retos más exigentes del remo oceánico: atravesar el Atlántico en una embarcación impulsada únicamente por fuerza humana.
La travesía inició el 12 de diciembre de 2025 en San Sebastián de la Gomera, en las Islas Canarias, España, y concluyó el 29 de enero de 2026 en English Harbour, en Antigua y Barbuda, en el Caribe.
Las remeras realizaron el recorrido a bordo de la embarcación Chalupa, un bote de remos sin vela ni motor, que avanzó impulsado por turnos de dos horas en parejas durante las 24 horas del día.
Durante la conversación, las integrantes del equipo destacaron que, más allá del desafío físico y mental que representó la travesía, el proyecto también tuvo un propósito simbólico: enviar un mensaje de inspiración para que más mujeres se atrevan a enfrentar grandes retos.
Lucila Moriel señaló que compartir la experiencia ha sido una parte fundamental del proyecto, ya que permite difundir el significado de la travesía y el mensaje que buscaban transmitir.
“Contar esta historia ha sido muy valioso, porque nos permite que el mensaje llegue a más personas y que otras mujeres se identifiquen con lo que vivimos”, comentó.
Por su parte, Ana Lucía Valencia explicó que cada integrante tenía motivaciones personales para asumir el reto, que iban desde el deseo de vivir una aventura hasta enfrentar un desafío físico fuera de lo común. Sin embargo, subrayó que el objetivo colectivo fue demostrar que metas que parecen inalcanzables pueden lograrse con preparación, resiliencia y trabajo en equipo.
“Queríamos que esta travesía también fuera un símbolo para otras mujeres. Todas las personas enfrentan retos que parecen enormes, y la idea es mostrar que, con determinación y apoyo, es posible atravesarlos”, señaló.
Las remeras también destacaron que el proceso implicó aprender habilidades completamente nuevas. Cuando comenzó el proyecto, ninguna de ellas tenía experiencia en remo oceánico, por lo que debieron prepararse durante meses para afrontar las condiciones del Atlántico.
El cruce del Atlántico a remo es considerado uno de los desafíos más exigentes en el deporte de aventura, debido a las largas jornadas, el desgaste físico y las condiciones climáticas cambiantes.
Para las integrantes de Oceánida, la travesía representa también una metáfora sobre los distintos desafíos que enfrentan las personas en su vida personal o profesional.
“Hay metas que parecen tan grandes como un océano, pero lo importante es empezar a avanzar. Nosotras aprendimos en el camino y hoy podemos decir que lo logramos”, señalaron.
La historia del equipo Oceánida se ha convertido en un referente dentro del deporte de aventura y en un ejemplo de resiliencia, colaboración y liderazgo femenino.





